'Epifanía de los Epitafios', de Enrique Acuña, una entrega más de Letritas del Changarrito

 
Prohibida se hace Posible
justo antes de morir.


El jardín de las enfermeras
En el jardín de las enfermeras
la mogólica teclea despacio
su piano sin cola
y se dice,  se musita,  se repite
de silencios de dados
de cubiletes con ruido a pulsera.
Y vuelve a decirse
azar,  azar,  azar...
Los locos del hospicio creen
canta canciones de cuna
muy antiguas.
Reseña
¿Hay ahí, abajo?

[ fragmento de GRRR… (fonema), Enrique V. Acuña ]
  
La muerte pequeña, erizada sale a la calle; arma una lápida en poemas que quizá, escribe la vida antes de ser cementerio. Enrique V. Acuña hace palabra el porvenir de los días huérfanos, el tránsito de cualquiera por cuartos de espejos y rincones donde ha ido a parar la nada. Ir por los Epitafios es hacer cuerpo, silencio para ser testigo de la propia epifanía. Ir por  Epitafios es tener el tiempo clandestino, cambiando entre aire y aire, del rostro que ha quedado afuera y no se pertenece.

Tener epitafio es haber encontrado un nombre a la vida, prohibido, pero nombre; es haber besado por primera vez a la esposa, minutos antes de desaparecer para siempre. Cada quien cae con la Epifanía de los Epitafios porque es preciso regresar la palabra, porque ya afuera, en enfermerías de guerra, aviones, ya afuera en las esquinas apiladas de basura,  aquellas voces enmudecidas, murieron porque siguieran existiendo poemas. Uno tiene la Epifanía de los Epitafios en las manos, porque también está en un rincón abandonado.
  
Mañana cierran el jardín
privaremos al público
podaremos los secretos
para descongelar las flores.

[Fragmento de Exilio en Luxemburgo, Enrique V. Acuña ]
  
[ Dea Arjona ]


       Enrique Vicente Acuña, (Bella Vista - Corrientes, Argentina; 1959) es psicoanalista y escritor;  su gusto por la literatura lo llevó a la narrativa en varios géneros como novelas, cuentos y guiones cinematográficos.   Epifanías de los epitafios es su primer libro de poemas completo,  ya que parcialmente fueron publicados en antologías de España, México y Argentina.
Durante años dirigió la revista cultural “La Chicharra viajera –letras entre ciudades itinerantes-” publicada en la coyuntura de una crisis social en su país. Como ensayista publicó  el libro Resonancia y silencio- psicoanálisis y otras poéticas-  (EdULP, 2009), Las paradojas del objeto en psicoanálisis (copilador, EdULP, 2007),  además de varios  artículos  en la revistas especializadas. Sus textos ya fueron traducidos al inglés, italiano y  portugués.  Actualmente dirige la revista Conceptual-estudios de psicoanálisis-  y enseña en varias ciudades de su país en la Orientación Lacaniana.
Estos poemas que hoy se publican fueron escritos en la ciudad de Buenos Aires hace dos décadas, mantienen tanto el tono intimo como el pronunciamiento público del verso dicho hacia el futuro.

Esta poética a destiempo
que fuera hecha con los harapos de un ser que falta,
está dedicada a mis amigos en la tormenta
y al lector que cree menos en los reyes magos
 que en la letra por nacer …
porque el último epitafio causa la epifanía porvenir.

                                                                        E.A.
 

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